¿Te infectas de emprendimiento social?

Vivimos en un mundo muy incoherente, lleno de personas en busca del poder territorial, cultural y social, donde las oportunidades de éxito son limitadas o escasas y la supervivencia se hace cada vez más compleja. Guatemala, no es la excepción, es un país donde existe una gran cantidad de jóvenes quienes viven en una sociedad infectada por la violencia, injusticia, falta de desarrollo e impotencia; en efecto, es momento de un cambio, o a veces no te has preguntado: ¿Por qué no buscarle solución a esto? O ¿Aquello? ¿Por qué debo seguir estereotipos? ¿Por qué desenvolverme de la misma manera que los demás?, los jóvenes debemos tener iniciativa, crear, innovar, decidir, proyectar, intentar, abordar, ejecutar, es decir, infectarnos de emprendimiento social.

Un emprendedor social es la persona que fusiona soluciones, estrategias, acciones e innovaciones para erradicar esos problemas que existen en sus comunidades, o bien, en su país. Es la persona que se compromete a llevar sus capacidades más allá de sus debilidades. Es ambicioso y persistente, busca ser ese agente de cambio para el desarrollo social, cultural y económico, no espera a que los gobernantes lleguen a solucionar un problema social, sino busca cambiarlos a ellos mismos, liderando el cambio en sus alrededores. El emprendimiento social crea iniciativas empresariales que se desarrollan en torno a tres ejes: Un objetivo social, un modelo de negocio sostenible y una forma innovadora de abordar un problema social.

Como jóvenes, personas de cambio, tenemos la capacidad de ser emprendedores, de trabajar por culminar con la problemática en nuestro país, y buscar el desarrollo mutuo. Yo ya me infecté del emprendimiento social, y ¿tu?